Las mudanzas, son un cambio muy brusco para cualquier familia, y mucho más cuando son hay niños. Producen momentos de tensión, provocada por los nervios de la situación. Por eso te damos unos útiles consejos para una mudanza con niños. Estas situaciones de estrés, también les afecta directamente, sufren el proceso del traslado y el tener que salir de su zona de confort.

Los niños pueden responder a esta situación de distintas formas, desde afectarles en su sueño, a su humor, el apetito, y otras evidencias personales. Pero conociendo el impacto que una mudanza va a tener en los niños, podemos prevenirla, tomando las medidas necesarias para suavizar la situación de los niños.

Cuanto más pequeños sean, más fácil será su adaptación, pero eso no les exime de sufrir estrés. Para facilitar el proceso, es altamente aconsejable mantener las rutinas anteriores. A partir de los cinco años, cuando empiezan a ser más conscientes del cambio que van a sufrir, aunque no lo acaben de comprender, son más susceptibles a absorber el estrés que desprenden sus padres.

 

Mantener la calma

Deben evitarse a toda costa las discusiones frente a ellos. Mantener la rutina y el comportamiento habitual, beneficiará positivamente a los niños.

 

Mantener una actitud positiva y alegre

Deben contagiarse de una actitud positiva y abierta al cambio, por tanto, debemos sentirnos así y no mostrar el estrés que podamos estar sufriendo.

Hay que hacerles ver todos los puntos positivos del nuevo entono, para que idealicen el nuevo destino y tengan ganas de vivirlo.

 

Preparar a los niños y explicarles el motivo del cambio.

Hay que tener en cuenta todas las particularidades de nuestros hijos, para cuidarlas en estos momentos tan importantes para ellos. Hay que explicarles el traslado y el motivo, para que en ningún momento se sientan culpables o piensen que es algo arbitrario. Eso dificultaría su compresión y adaptación.

 

Hablarles de su nuevo entorno.

Contarle todas las características, las instalaciones y todas las posibilidades que le ofrece su nuevo hogar y todo su entorno. Por ejemplo se puede visitar el nuevo colegio (en caso de que lo haya) o parque próximo antes de la mudanza, esto puede ayudar a hacer el hecho real y mejorará la adaptación.

 

Implicarles en la decoración del nuevo hogar.

Una de las cosas que posibilita el cambiar de casa, es poder pintar las paredes al gusto de niño. Decorarla él como quiera de principio a fin, e incluso, hacerles participes en la elección de sus muebles, colchas, posters, y todo lo que más les guste.

En Euromartínez, como empresa de mudanzas, tenemos experiencia con todo tipo de situaciones que se producen en estos casos. Esperamos haber ayudado con estos pequeños consejos, a que su mudanza mejore considerablemente. El mejor consejo de todos es mantener una actitud abierta y positiva, así les ayudaremos a afrontar el cambio y evitaremos transferirle inseguridades.

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